domingo, 26 de junio de 2016

Pon tu confianza en Dios.

Alaben todos al Señor Jesucristo que a causa de nuestras transgresiones fue a la cruz y por amor a nosotros se entregó a si mismo, que aún siendo pecadora borra mi pasado y me ayuda a salir adelante.

En el día de la aflicción y de la angustia pon tu confianza en él, que él te sacará del pozo del cual has caído.

Nuestro Padre amado es misericordioso y perdona a aquel que se arrepiente de todo su corazón dándonos esperanza y llenando nuestras vidas de bendiciones, confía en él; coloca lo que te angustia en sus manos y descansa tranquilamente que él  siendo perfecto resuelve todo a su manera.

En él confío y me lleno de gozo, porque muchas son las aflicciones del justo pero de todas ellas las librará Jehová, confía en sus promesas y en su mano poderosa, ámalo con todas tus fuerzas y entrégale tu vida.

¿Por qué vivir en angustia si tenemos un Padre que quieres librarnos de todo aquello? no dudes, cualquier circunstancia que estés pasando Dios te libra si tienes fe.

viernes, 24 de junio de 2016

Ser un ejemplo.

El Espíritu Santo ha sido muy claro conmigo a medida de mi crecimiento en él. Aquellos que caminamos en busca de la santidad somos un ejemplo para los que están entrando en la congregación y no creyentes "¿Diciendo esas cosas estás dando ejemplo?".

   El cambio en nosotros no es de un día para el otro y sin duda es un proceso un poco largo y doloroso para quienes están sujetos a las cosas contrarias a Dios, sobre todo por los comentarios cuando entramos al evangelio que suelen ser una estaca en el corazón para quienes queremos cambiar.

  Ser ejemplo no es decir que voy a la iglesia de viernes a domingo y decir que soy bueno cuando verdaderamente en San Mateo 19:17 Jesús deja claro que no hay ninguno bueno sino solo Dios.

  Siempre recuerda que a cualquier lugar que vayas se debe reflejar Jesús en ti. Vestirte conforme a lo que Dios demanda, ser prudente a la hora de hablar y como otras cosas que el Espíritu Santo irá revelándote conforme a tu relación con Él.

 Recuerda que Dios siempre nos está respaldado y peleando nuestras batallas, el murió y sufrió por nosotros, ahora vivamos a causa de su nombre para gloria y honra de Dios Padre.